
La izquierda anda preocupada con el quebradero de cabeza que les supone el pseudoempresario
Bernardo J. Moragues. Ha pasado de aliado circunstancial a incómoda piedra en el zapato. Y es que no debe ser muy agradable que se vincule el nombre de un político al de un
estafador como Bernardo Moragues que además gusta de
agredir a periodistas. Y más ahora que vienen elecciones.
Veamos qué nos relata un o una confidente:
"El senador
Joan Lerma, que en otras ocasiones ha compartido mesa y mantel con Bernardo Moragues, dice ahora que él de los pufos
Actualidad 3 y
Noticias 7 días no sabe nada. Niega toda responsabilidad.
El vicepresidente de Bancaja,
Pepe Cataluña, afirma que no tiene nada que ver con Moragues. Aunque cuentan por ahí que Bancaja le concedió un préstamo inicial para comenzar su última andadura.
El portavoz socialista
Andrés Perelló, que, según algunas fuentes, en su día admitió que se habían "liberado fondos", ahora tampoco sabe nada.
Incluso el secretario del PSPV de la comarca de Valencia,
Agustín Quiralte, que trató de delegar en sus superiores las supuestas responsabilidades derivadas de los pufos, echa balones fuera.
Como hizo
Pedro con
Jesucristo, los socialistas niegan ahora a Bernardo Moragues por tres veces. Al menos, de puertas para afuera.
Sea como sea, los periodistas siguen sin cobrar".
Sigan atentos a sus pantallas. No se pierdan el próximo capítulo.